El general Edwin Donayre dejó hoy la Comandancia del Ejército en una ceremonia, durante la cual no pudo ocultar la emoción que le despierta su pase al retiro tras una vida en la institución.
Donayre resaltó que su salida se da "sin miedo ni falsas vergüenzas" y agradeció a Dios, las altas autoridades del Gobierno, empezando por el presidente Alan García, así como al pueblo peruano y el personal militar.
En la ceremonia, realizada en la Plaza Cáceres de la Comandancia General del Ejército en el distrito de San Borja, Donayre relató sus primeros años en las Fuerzas Armadas y su labor como comandante general.
"Me resulta imposible no admitir que en lo más hondo de mi ser en este instante surgen hondas emociones", expresó.
Asimismo, señaló a un sector de la prensa que habría atentado contra su dignidad. "No me arrepiento de nada", dijo enfático.
Tras finalizar su discurso, el general Donayre cabalgó un caballo de paso peruano y recorrió el recinto militar mientras era despedido con palmas y vítroes de su subalternos, a la vez que el ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, abandonó la ceremonia.
Finalmente, el personal militar terminó por alzarlo en hombros por todo el lugar en un acto que demostró el afecto hacia el saliente comandante.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario